Cuando los trabajadores renuncian en Venezuela ¿A dónde van?


A principios de Febrero de 2018 tuvo lugar la Junta Itinerante de la Cámara de Industriales del Estado Aragua a la que asistimos, el tema de la crisis de talento en el país estuvo en el tapete de la discusión. Empresarios de la Zona Industrial de Santa Cruz compartieron con nosotros la dificultad de conseguir talento calificado para sus empresas. Recuerdo, con precisión, el caso de un empresario que, en este momento, es el único Ingeniero en su organización. ¡Renunciaron tres y no consigue reemplazo!
Tuvimos, además, la posibilidad de ver un estudio sobre necesidades y percepciones de los trabajadores de Aragua elaborado por Freddy Lujano, vicepresidente de CIEA y el equipo de Taima, una encuestadora venezolana con apalancamiento en tecnología. Temas como comprar dólares, emprender e invertir en criptodivisas resaltaron entre las respuestas que dieron los encuestados al preguntarles: “Si tuvieras dinero extra ¿qué harías?
Afectados por olas de renuncias, en la reunión nos preguntamos cómo hacer que la gente se quede más tiempo en la empresa, y también cómo manejar el flujo de talento y mantener los negocios operativos para poder seguir atendiendo el mercado nacional.
También surgió la pregunta: Después que renuncian ¿a dónde van los trabajadores?

Tradicionalmente, lo que ha ocurrido con el trabajador que renuncia es…

El trabajador se va a otra empresa

Nuevamente citamos a Freddy Lujano que usó la frase “Canibalización del Talento” para definir la competencia que existe entre las empresas para hacerse con personal calificado. Muchos trabajadores, ante una mejor oferta salarial, renuncian para irse a otra empresa. Sí, como reclutadores lo hemos visto. Hemos llamado a profesionales talentosos que, sabemos están empleados y si ofrecemos mejor sueldo ¡los conseguimos!

El trabajador emigra

“¡Esta semana renunciaron 3 trabajadores!”, “¡Se nos han ido 20 empleados desde que comenzó el año!”, son comentarios ya cotidianos entre los empleadores venezolanos. La emigración está afectando a empresas de distintos tamaños y además los cargos que se pierden van desde empleados con alta calificación hasta obreros generales de manufactura. ¡No distingue!

Aeropuerto Internacional de Maiquetía – Venezuela
La abrupta salida de trabajadores nos pone ante otro reto ¿Cómo preservamos el conocimiento? Las empresas están hechas de personas, de sus maneras de hacer y trabajar. Cuando un trabajador se va, aunque consigamos reemplazo ¿cómo le enseñamos a hacer el trabajo del otro? ¿cómo le decimos que al hacer tal o cual ruido la máquina falla?

El trabajador emprende

¡Nosotras somos una muestra de eso! Hicimos un negocio de lo que aprendimos mientras estuvimos empleadas en distintas empresas. Muchas veces el trabajador que emprende queda, de alguna manera, vinculado con la empresa. Se puede convertir en proveedor, o en asesor como fue nuestro caso.
A veces el trabajador, si es profesional, desarrolla una práctica independiente. Por ejemplo tenemos una buena amiga que es médico ocupacional y renunció a la empresa donde trabajaba y ahora trabaja brindando sus servicios a distintas empresas. Pronto, por cierto, verán algunos de sus trabajos on-line para Nayma Consultores.
Otra veces el trabajador desarrolla otra línea de emprendimiento, eso lo hemos estado viendo mucho en Venezuela. Uno de los casos más exitosos de trabajadores que renuncian para emprender su propio negocio lo representan las fundadoras de Quesos Ananke.

Ahora el trabajador renuncia y entonces…

El trabajador es bachaquero

Podría considerarse que ya es una salida tradicional. Comienzan con una venta informal de víveres en el espacio de trabajo hasta que finalmente se dedican solamente a la venta de víveres del mercado negro. Este fenómeno ya se da entre trabajadores de todas las escalas de la organización.

El trabajador ¿se va a jugar vídeo juegos?

Efrain Peña juega Tibia en un a cybercafe en Caracas. Photo: Wil Riera/Bloomberg
En Diciembre, un trabajador de uno de nuestros clientes nos preguntó sobre la charla de Criptomonedas que estábamos organizando. ¿Tu tienes Bitcoins? preguntamos y nos dijo que sí, que los tenía hace tiempo porque los ganó jugando vídeo juegos desde muy joven, allá en el 2009 cuando los regalaban por todos lados. Nos comentó que sigue ganando Bitcoins con sus video juegos y que no deja el trabajo formal porque así sale de casa y se entretiene ¿Qué tal?
Esto nos pareció una simpática anécdota hasta que leímos el reporte de Bloomberg titulado “Venezolanos desesperados se vuelcan en los vídeo juegos para sobrevivir”, en el trabajo de Andrew Rosatti se narran varios casos de personas que abandonaron sus trabajos formales para ganar monedas virtuales jugando vídeo juegos. No, no son vídeo juegos de última generación, son de los antiguos. Pueden hacer un promedio de 10 dólares semanales, algo que en cualquier país del mundo es nada, pero en el mercado negro supera muchas veces lo que puede representar el ingreso mínimo de un trabajador venezolano. Hay tantos gamers criollos en esto que ya han creado una distorsión en el mercado de las criptomonedas de juegos.
Por supuesto, lo conversamos con algunos colegas y supimos que ya han tenido estos casos. El trabajador renuncia, dice que va a emigrar, pero en realidad se dedica al mundo de los vídeo juegos.

El trabajador ¿se dedica a porno por internet?

Un trabajo realizado por la Revista Clímax titulado “Sexo por webcam: negocio redondo” nos reveló otro lado oscuro de la pérdida del talento en Venezuela. Narran casos tanto de profesionales, como de estudiantes universitarios que ven en esto una manera de ganar bastante dinero en línea.
Difícilmente sepamos que está ocurriendo esto con nuestra fuerza laboral, la mezcla de estigma con los elevados ingresos que reportan, harán que la persona dedicada a esto se mantenga en secreto.

¿Qué podemos hacer?

Siempre lo comentamos “Cada trabajador empleado es una esperanza en que Venezuela tiene futuro”. Para nosotros la Sra. Maciel que siempre nos atiende con cariño en la panadería, las chicas amables de “La Oficina” como llamamos a nuestra cafetería o el personal maravilloso de un pequeño restaurante en Maracay son esos trabajadores que reafirman que nuestra fuerza laboral es genial, maravillosa. Porque así es la mayoría. ¿Qué podemos hacer por ellos?

Importante ¡trabajar en equipo!
Lo primero es acercarnos, conversar, comenzar a desarrollar en equipo con finanzas, gestión de talento y las áreas operativas del negocio estrategias de compensación que permitan apoyar a nuestros trabajadores. También es importante dar a conocer cómo estamos en términos reales y decirles, estamos trabajando en esto o en esto otro. ¡Ustedes nos importan!
¿Impedir que se vayan? No podremos. Dar lo mejor de nosotros a quienes se quedan y nos brindan lo mejor, eso sí que podemos hacer. A veces una sonrisa puede hacer la diferencia, como la sonrisa de la Sra. Maciel que siempre convierte en buenas las tardes atareadas en las que vamos por un café.

Sobre la autora

Mariela LloveraMariela Llovera es Abogado y Lcda. en Relaciones Industriales. Consultora en Gestión del Talento y Capacitación. Formada en Coaching y Docencia Universitaria en la Universidad Pedagógica Experimental Libertador. Posee estudios avanzados de Mercadeo de Contenidos para Profesionales en Northwestern University y diplomado en Diseño de Tecnología Educativa en el Massachusetts Institute of Technology. Estudiosa del tema tributario y del derecho empresarial. Fundadora de Nayma Consultores.

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