Cómo manejar el estrés en el trabajo viviendo en Venezuela 1


Es innegable que la mayoría de los venezolanos vive en una constante presión, debido a la situación política, social y económica por la que atraviesa el país. El Dr. Robert Lespinasse, psiquiatra venezolano afirma que a medida que la situación se hace cada vez más tensa también se vuelve cada vez más complicada desde el punto de vista emocional pues vivimos entre sobresaltos y tensión permanente. Nos encontramos con una situación nueva todos los días, todo el tiempo y esto mantiene los sistemas de alarma del organismo en constante funcionamiento, produciendo un inmenso desgaste.

Cada persona tiene diferentes estrategias para gestionar ese estrés, algunas tienen mayor o menor éxito en su manejo; lo cierto es que el estrés producto de las exigencias del entorno al vivir en Venezuela nos han afectado a todos. Hemos decidido compartir este artículo para brindarte opciones para manejar el estrés en el trabajo, visto que los trabajadores llevan el estrés a las  empresas y que esto afecta la calidad de las relaciones en las organizaciones, así como también el desempeño.

 

¿Qué es el estrés?

El estrés se produce cuando una persona siente que las exigencias del entorno exceden sus recursos para satisfacerlas. Independientemente del hecho, si la persona lo interpreta como abrumador o sobrecogedor, esta situación le producirá estrés a la persona que lo vive.

La naturaleza del peligro es algo sumamente subjetivo.  Lo que importa no es el suceso en sí, sino el significado para quien lo experimenta. Por ello dos personas, frente a una misma situación, potencialmente estresante, pueden tener reacciones diferentes. También se da el caso de un evento que puede resultar devastador para una persona y ser una situación perfectamente manejable para otra.

En resumen: Cuando un hecho es visto como una amenaza, se desencadena el estrés.  El estrés, por lo tanto, es producto de un proceso mental: la evaluación.

¿Cómo reconocemos el estrés en el trabajo?

El estrés en el trabajo, en consecuencia, son respuestas física y emocionalmente dolorosas que pueden ocurrir cuando existe una brecha entre las exigencias del trabajo sobre el empleado y el control que tiene este empleado para cumplir con esas exigencias. Vamos a preguntarnos cómo se encuentra un trabajador con dificultades para movilizarse hacia el lugar de trabajo por el deficiente transporte público de la ciudad, un trabajador que vé cómo sus compañeros se van del país, un empleador que ve mermar la capacidad de producción de su empresa o un trabajador que debe atender fiscalización tras fiscalización de entes públicos. Si la multitud de estímulos supera su capacidad de respuesta, evidentemente estará estresado en su trabajo.

El estrés en el trabajo puede tener diversos orígenes o provenir de un evento único y, como describimos en el ejemplo anterior, puede impactar tanto en los trabajadores como en los empleadores. Este fenómeno no es exclusivo de Venezuela, trabajadores en todo el mundo están expuestos al estrés, y es por ello que la Organización Internacional de Trabajo incluso ha dedicado el Día Internacional de la Seguridad de 2016 al combate de este riesgo psicosocial.

Cuando el estrés se convierte en crónico, debido a la continua exposición a eventos estresantes y la carencia de opciones para resolverlos, ocurren cambios mentales y físicos en las personas que lo sufren. El estrés crónico en el trabajo produce “una sensación de fracaso y una existencia agotada o gastada que resulta de una sobrecarga por exigencias de energías, recursos personales y fuerza espiritual del trabajador” (Freudenberger, 1974)

 

Síntomas del Estrés

Los signos o síntomas del estrés pueden ser físicos, psicológicos y de comportamiento.

Los síntomas físicos del estrés pueden incluir:

  • Fatiga.
  • Tensión muscular.
  • Dolores de cabeza.
  • Taquicardia.
  • Trastornos del sueño, como insomnio.
  • Reacciones gastrointestinales como diarrea, náuseas o estreñimiento.
  • Desórdenes dermatológicos.

Los síntomas psicológicos pueden incluir:

  • Ansiedad.
  • Apatía.
  • Irritabilidad.
  • Pesimismo.
  • Sensación de estar abrumado e incapaz de lidiar con la situación.
  • Dificultades cognitivas, por ejemplo, dificultad para concentrarse o tomar decisiones.
  • Depresión.

 

Los síntomas conductuales pueden incluir:

  • Incrementos en el índice de ausencia de los trabajadores, bien sea por reposos o faltas injustificadas al trabajo.
  • Agresividad.
  • Disminución de la creatividad y la iniciativa.
  • Disminución de la calidad del trabajo realizado.
  • Problemas de relaciones interpersonales.
  • Estado de ánimo cambiante e irritabilidad.
  • Poca tolerancia a los problemas e impaciencia.
  • Desinterés.
  • Aislamiento.

Si reconoces estos síntomas en tí o en tus compañeros de trabajo, estás sometido a una situación de estrés. Es importante que los síntomas físicos sean evaluados por un médico y busques ayuda profesional para tratar los síntomas psicológicos y conductuales. Aún así, la persona que está bajo una situación de estrés puede y debe tomar la decisión de buscar recursos internos para manejar las exigencias del entorno y en este artículo vamos a compartir contigo varias estrategias y actividades que te permitirán combatir el estrés.

 

¿Cómo podemos bajar los niveles de estrés?

Lo más efectivo es usar varias estrategias. Ten en cuenta que lo que funciona para una persona puede no ser efectivo para otra. Así que te invitamos a probar los distintos tips y estrategias que compartimos contigo hoy.

Antes que nada, es importante librarnos de los impedimentos para manejar el estrés. Un obstáculo principal en su reducción es la idea de que la relajación en sí misma puede hacer bajar las defensas y volver a la persona vulnerable. Todo lo contrario, mientras más estresado estás, más vulnerable eres.

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Poniendole un parao’ al estrés.

Una de las primeras cosas que tenemos que hacer, si queremos ponerle riendas al caballo desbocado del estrés, es aprender a ponerle un parao’. Sí, como a cualquier abusador, hay que saber decirle: “¡Ya basta!” ¿Cómo puedes hacer eso? Te explicamos: visto que la respuesta del estrés corresponde a tu evaluación de una situación, si es o no peligrosa, lo primero que puedes hacer frente a un evento estresante es reevaluarlo y ver si realmente es un peligro para tí. Es ese instante en que te detienes, respiras profundo y vuelves a considerar la situación y los recursos con los que cuentas.

 

Esquema desarrollado por Mariela Llovera & Nancy Aguirre Todos los derechos reservados

Vamos a compartirte un ejemplo de nuestra vida real. Mariela ha tenido problemas con su vehículo desde hace unas semanas, después de años sin pedirle más que aceite y gasolina el carro comenzó a fallar y con los respuestos ha estado como la canción “La pulga y el piojo” de Serenata Guayanesa… “ya no es la manguera que ya la tenemos, ahora es el radiador ¿dónde lo hallaremos?”  Por supuesto que cuando se quedó accidentada en una vía rápida porque la manguera se rompió se estresó ¡y mucho! Llamó a Sergio que vino al rescate, resolvió una solución de emergencia para llegar hasta el taller y vaya que iba asustadísima todo el trayecto. Una vez que llegó al taller, se calmó. Sí, la falla del carro ha cambiado la manera como ha hecho las cosas estas semanas, pero no se convirtió en un martirio.

Ahora imagínate un caso similar pero en vez de ser Mariela le pasa a alguien que no tiene una red de apoyo para resolver una llegada de emergencia al taller. O, la misma Mariela, una vez dejado el carro el taller se hubiera estado rompiendo las neuronas tratando de saber qué es, cuánto va a ser el repuesto, de dónde va a sacar el dinero, desconfiando del mecánico. ¿Qué habría pasado? ¿Conoces a gente que una vez en camino de solución, sigue estresada con el problema?

 

Identifica las fuentes del Estrés

Si estás como un malabarista lidiando con muchas cosas a la vez, lo más probable es que tengas tantas situaciones estresantes que no sepas por dónde comenzar a ponerle un parao’ al asunto.

Lo primero que toca hacer es identificar las cosas que te causan estrés / angustia / ansiedad. Haz una lista de las cosas que te estresan, angustian o molestan. Reconoce las actividades, tareas, situaciones, pensamientos o personas de tu entorno que desencadenan con mayor frecuencia las reacciones de estrés. Esos son los estresores.

Es importante identificar las causas del estrés a fin de poder decidir qué estrategia vas a tomar con cada uno de ellos.

4 estrategias básicas para manejar el estrés

De esa lista de cosas que te estresan, elije al menos una de la que puedas APARTARTE. Apartarse del estresor, siempre que sea posible, nos ayuda muchísimo a bajar nuestros niveles de angustia. En las redes sociales apartarse del estresor puedes aplicarlo filtrando / silenciando temas que te afectan emocionalmente. Apartarse del estresor no es hacer como el avestruz, es reconocer algo que me afecta pero de lo que me puedo alejar.

Volvamos a la lista de las cosas que te estresan y selecciona al menos una que puedas ALTERAR o cambiar. Alterar el estresor es empoderarse y reconocer que algunas cosas en tu entorno SÍ las puedes cambiar.

Lo otro que funciona es ADAPTARSE al estresor. Adaptarse es buscar estrategias y herramientas internas que te permitan llevar con serenidad eso que te estresa. Revisa tu lista y vé a cuáles estresores puedes adaptarte.

Finalmente nos queda ACEPTAR el estresor. Esto lo hacemos con cosas que no podemos apartar, alejar ni adaptarnos a ellas. Por ejemplo, la pérdida de un ser querido, de una relación y hasta del empleo requieren, inicialmente aceptación. Aceptar que las cosas son diferentes a como nosotros deseamos sean nos da paz y fortaleza en momentos de incertidumbre.

6 cambios a hacer en tu vida para reducir el estrés

1. Reestructura tus prioridades: Busca compensar el peso de las actividades que te producen estrés con otras que lo alivian. Agregar actividades placenteras es positivo, así como también reducir las desagradables. A veces la fuente del estrés somos nosotros mismos y nos estresamos porque nos creemos súper héroes. Aprende a decir que no y evita recargarte de tareas

2. Manten la perspectiva y mira el lado positivo de las cosas: ¡Piensa positivo! Ya verás que te resultará sencillo. Enfócate en lo que te gusta de cada situación por la que atravieses. Disfruta de los pequeños placeres de la vida. A nosotras nos resulta muy bueno contar nuestras bendiciones, ya verás que si haces un inventario de todo lo bueno que tienes, el saldo a tu favor te dibujará una sonrisa en el rostro.

 

3. Vístete de sonrisas: El buen humor es fundamental para manejar el estrés. A veces la vida es una comedia de enredos donde nos resulta mejor reírnos antes que molestarnos. Además, la risa libera endorfinas que nos hacen sentir bien.  Si te gusta ver comedias, regálate un par de horas para ver tu comedia favorita y ríe.

4. Relajación y Meditación: La práctica diaria de actividades que te relajen es una de las mejores estrategias para manejar el estrés. Algo tan sencillo como disfrutar del café o té de la mañana puede convertirse en tu actividad de relajación.  También puedes escuchar música relajante o practicar conscientemente visualizaciones guiadas. En nuestro caso, hacemos todo, escuchamos música de relajación, disfrutamos sencillos placeres cotidianos y además practicamos visualizaciones guiadas.

Compartimos contigo la Relajación con Olas Marinas que está incluida en nuestra Guía Práctica para el Manejo del Estrés

 

5. Ejercítate: Nosotras no somos las más atléticas, ni tenemos la pretensión de serlo, más dedicamos al menos un día a la semana a hacer ejercicio. Nos despertamos temprano a caminar por nuestro parque favorito, conversamos, planificamos la semana, disfrutamos del cielo azul y los pajaritos. Ejercitarte le hace bien a tu cuerpo y también a tu mente.

 

 

6. Nutre tu red de apoyo: Mientras más aislado estés, más vulnerable serás al estrés. Mantener y nutrir relaciones de calidad con tus amigos y familiares es parte importante del manejo del estrés. Compartir momentos de alegría, te da un subidón de endorfinas. Recuerda, lo importante es la calidad de la relación, más que el lugar donde te encuentres o las cosas materiales que compartas. Puedes sentirte perfectamente feliz y pleno disfrutando de ver caer el sol tras las montañas de tu ciudad mientras estás sentado al lado de alguien a quien amas.

Nosotras usamos estas, y otras estrategias, para manejar el estrés. ¡Esperamos te sean de utilidad!

 

¿Te interesa profundizar en estas estrategias?

Para aprender a relajarte junto a nosotras adquiere nuestra Guía Práctica de Manejo del Estrés

Sobre las autoras

Nancy Aguirre Licda. en Relaciones Industriales y Contaduría Pública, egresada de la Universidad de Carabobo. Certificada por la Federación de Colegios de Contadores Públicos de Venezuela en Normas Internacionales de Información Financiera para Pequeñas y Medianas Entidades. Consultora y Asesora Empresarial. Posee más de 40 años de experiencia en el ejercicio profesional, se ha desempeñado tanto en el sector público como en el privado. Fundadora de Nayma Consultores.

 

Mariela LloveraMariela Llovera es Abogado y Lcda. en Relaciones Industriales. Consultora en Gestión del Talento y Capacitación. Formada en Coaching y Docencia Universitaria en la Universidad Pedagógica Experimental Libertador. Posee estudios avanzados de Mercadeo de Contenidos para Profesionales en Northwestern University y diplomado en Diseño de Tecnología Educativa en el Massachusetts Institute of Technology. Estudiosa del tema tributario y del derecho empresarial. Fundadora de Nayma Consultores.

 

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Una idea sobre “Cómo manejar el estrés en el trabajo viviendo en Venezuela

  • Genesis

    Holaaa, Gracias por la información, puedo ver día a día como muchos de mis compañeros de trabajo sufren de estrés por la situación país compartiré información con ellos